Search
  • Roxana Calderón

Sin estampas

Updated: Nov 19, 2020

Es que nunca he pertenecido, nunca he encajado, aun no tengo un sello, aun no me han marcado, aunque mi carácter tenga propiedades y mi forma de ser esté llena de atributos.

Siempre me he sentido en el medio, como el ombligo, a la mitad del epicentro, así como el núcleo, pero divido por el ecuador.  De aquí, de allá, de los dos, de ningún lado, de nadie, para que no me reclamen. En el aire, flotando, sin tocar el piso, sin dejar huellas en ninguna parte, pero plasmando historias. 



Ni tuya, ni de nadie. Yo soy mía y de mi madre. De quien me parió y me

llevó por dentro, yo le pertenezco, yo misma me pertenezco. De ningún hombre que quiera comprarme con palabras bonitas que saben a sangre, con caricias que arañan, y mentiras ocultas, con sueños que distraen y disfrazan la ruta. 



Yo me fui, pero no encajo aquí, ni encajo allá. Es como si no fuese de ningún lugar, como si la tierra no me engendró y me haya vomitado. Sin estatus pero con cicatrices, como para que me recuerde y no regrese, como para que regrese y aquí no me quede. 

De ningún lado aunque mi acento me delata, y si regreso mi mente está muy amplia, y los de la doble moral no me aceptarán, pero aquí, me dicen que soy de allá, que mi cabello, que las caderas, la nariz ancha, que me parezco a mi abuela. Yo no soy de ninguna parte, dice una voz fuerte dentro de mí. Yo no me parezco a nadie. Salí de allá, aunque en el consciente todavía llevo guardado vivencias con olores a chinola y coco seco.



En el océano, entre el Atlántico y el caribe, entre el yes ma’m y el que ute’ dice. De la nieve, de playa Minitas, en Casa de Campo, sin botas de lluvia, ni sombrilla. Cocola from San Pedro, afro latina, mestiza, americana, con el cerebro abierto, abrazada por otra cultura, mezclada con sal y blues, con soul y son, con country y merengue, níquel y ámbar, plata y titanio, hierro y cobre. De las mezclas, de mezclas de otras mezclas, que se mezclan aquí en la gran ciudad.


Siempre en el medio así como el sol, así como las Maldivas, el Congo e Indonesia, a la mitad, como Colombia y Brasil. Sin que me estampen, sin que me cataloguen, sin que me tatúen, sin que me marquen, yo soy donde yo quiera, de donde me den las alas y la lengua. De todos, de nadie, de cualquier rumbo, de cualquier zona del mundo.  Sin edad, sin nombre, sin brújula como el viento, llena de paisajes como el horizonte. Abierta, sin negarme, sin vergüenza, pero timida.



Yo no soy de ningún lado, ni soy de allá, ni de aquí, yo fui de él, y ahora soy de nadie. Yo fui de un lugar, y ahora estoy en otro. Libertad es mi nombre, como la arena del desierto. Mi historia es impenetrable. Ni de aquí, ni de allá, mi naturaleza es autodidacta, intrínseca, y llena de voluntad. ¿Para que encerrarme, si puedo ser de tantas partes?



En la esencia del desapego está el espacio, yo no necesito estar permanentemente en ningún sitio. Yo no tengo por qué dividirme. Yo no soy del aire, ni del fuego, yo puedo ser todos los elementos. Yo soy la verdadera definición de una antología, soy un ente formado de muchos fragmentos, soy un rompecabezas de muchas piezas pero con una sola imagen.




40 views0 comments

Recent Posts

See All

Enero

  • Twitter
  • Instagram